Diario de bitácora, segunda entrada, martes 28 de enero.

Por alguna misteriosa razón el móvil de Alfonso decidió que no estaba en Sao Pãulo y que sería mucho más divertido poner una zona horaria distinta, y por tanto hacer sonar la alarma a horas intempestivas. Nosotros, infelices inocentes, empezamos a sospechar cuando no veíamos ni un alma en el desayuno. Pero no hay mal que por bien no venga, pudimos completar los trámites que nos faltaban sin esperar colas, y coger un buen sitio para trabajar justo enfrente del stan de FIWARE.

Aquí vemos al atractivo Mateo con un

Aquí vemos al atractivo Mateo con un “batido de chocolate” que sabía a azucar puro

Tras pasar la mañana trabajando -aunque no os lo creáis estamos trabajando- en los prototipos, pudimos asistir a nuestra primera charla.

Bruce Dickinson

Sí, Bruce Dickinson, el vocalista y carismático frontman de Iron Maiden. Pero no era de su música de lo que venía a hablar. Él es piloto de aviación, posee una compañía de mantenimiento de aviones y no le falta visión empresarial.

Como punto de partida de la charla hizo un símil entre el mundo empresarial actual y el océano. En el océano hay muchos peces, no podemos pretender estar solos. Pero no todos son iguales. Están aquellos peces pequeños que viven feliz y tranquilamente sin inquietarse. No se mueven mucho a lo largo de su vida y se van alimentando de las algas o lo que encuentran cerca. Después están los tiburones. Los tiburones deben desplazarse mucho, siempre buscando presas. Ellos se alimentan de los peces más pequeños. Es esta continua inquietud por buscar más la que lo hace más fuerte.

Suena muy duro, ¿pero acaso no vivimos en una sociedad en la que el grande se come al pequeño? En cualquier caso, está claro que la moraleja es que debemos movernos. WP_20140128_010No podemos ser el pez pequeño que espera que el alimento llegue a su alcance. Nosotros, y más como start-ups, tenemos que salir a buscar nuestro hueco en el mundo. Si esperamos a que nos llegue sin hacer nada, solo acabaremos siendo engullidos.

La siguiente idea con la que me quedé fue la diferencia que hizo entre clientes y fans. Él no busca clientes, un cliente es alguien que tiene la elección de comprarle. Un fan es un incondicional que le seguirá allá donde vaya. Como no podía ser de otra forma, puso el caso de Apple y su -en palabra suyas- religión. Un fan dla manzana comprará cualquier producto que saque al mercado y no le importará que saque estúpidas actualizaciones cada poco tiempo que solo sirven para hacer obsoletos sus propios productos. Estos fieles no solo le adoran, sino que ven a cualquier competidor como el enemigo. Bill Gates es el demonio para ellos -a pesar de que este haya hecho múltiples y enormes donaciones a causas benéficas, entre otras cosas-, y él mismo admitió haber sido víctima practicante de esta religión. Se confesó early adopter, hasta que abrió los ojos. En cualquier caso, y polémicas aparte, admitió que Apple es el ejemplo de perfecto de empresa que ha sabido crear una inmensa comunidad de fans.

A colación de esta idea de clientes y fans habló de la controversia actual de la piratería, como éramos todos -y aquí nos señaló realmente a todos- unos ladrones que deberían meter en la carcel porque le estábamos robando su música. Tras las consecuentes risas dijo que así es como nos ven las discrográficas, pero no él. Estas no se han sabido adaptar suficientemente rápido a los tiempos, y están perdiendo a sus clientes; mientras que él no teme perder a sus fans. Él sabe que la gente piratea su música, pero también que no dudarían en pagar por verle.

Como conclusión, nos instó a no vender un producto o un servicio, sino a vender una relación con nuestro cliente. Esta charla, realmente inspiradora, nos infundió fuerzas para volver a pegar nuestras narices a nuestras amadas pantallas y seguir currando como si no hubiera un mañana -que literalmente no habría, pues debíamos tener todo preparado para  la presentación esa tarde-.

20140128_184947[1]

Nuestra intensiva jornada de trabajo se vio interrumpida por un inesperado ataque de las fuerzas del Imperio.

Por fin hicimos la primera presentación con el jurado. Se trataba de una presentación más técnica en la que nos centramos en las funcionalidades y en el estado actual de implementación del proyecto. El jurado está formado por expertos de FIWARE, por lo que se interesaron en cómo lo habíamos implementado y se ofrecieron a ayudarnos en cualquier cosa para que el viernes, en la final, pudiésemos tener nuestros prototipos lo más completos posible.

Tras acabar la presentación cerca de las nueve de la noche, nos dimos la licencia de tomarnos el resto de la noche libre. Nos esperan días duros hasta la final el viernes por la tarde, pero nuestra ilusión no puede ser mayor. ¡Mañana más y mejor!

Compartir:

0
Shares